miércoles, 4 de junio de 2008

Antígona


No hagas uso en tu fuero interno de una sola manera de ver las cosas, pensando que lo acertado es lo que tú afirmas y ninguna otra cosa más (...) los que así piensan, si se les quita el caparazón aparecen vacíos. Pues es bonito aprender también de los que muestran juicios razonables.

Hemón trata por todos los medios de hacer entrar en razón a Creonte, pero la cabezonería de éste ni siquiera le permite ceder ante las súplicas de su propio hijo. Polinices había muerto, y a Antígona le esperaba muy pronto el mismo destino que a su hermano si nadie hacía algo por evitar que Creonte siguiera adelante con su propósito de matarla por haber desobedecido sus órdenes (de no dar sepultura a su hermano Polinices). Antígona había luchado sola por una causa que estaba condenada al fracaso, pues tal era la terquedad del tirano, y aunque Ismene tratara de hacerla desistir en su propósito ("el meterse en problemas superiores a las posibilidades de uno no tiene sentido alguno (...) ya por principio no procede perseguir lo imposible"), su obstinación le hacía seguir adelante, defendiendo con fuerza sus ideales y enfrentándose a su tío, aún sabiendo muy bien el trágico final que le aguardaba.
Tampoco suponía que tú, un simple mortal, pudieras rebasar las leyes de los dioses, anteriores a todo escrito e inmutables (...) pero no iba yo por miedo a decisión de hombre alguno a pagar de los dioses el justo castigo por haberlas transgredido (...). La tiranía goza de la facultad de hacer y justificar lo que le viene en gana... quién sabe si allá abajo ésta miconducta es santa.
Antígona se enfrenta a Creonte, a la autoridad, pese a ser advertida de antemano por éste y por todos del daño que le supondría hacerlo: "no hay mal peor que la rebeldía a la autoridad (...) la mayoría de personas a quien les van bien las cosas, es la obediencia a la autoridad quien las salva". En efecto, ella confía en que por encima de las leyes civiles, las leyes del Estado defendidas y ejecutadas por Creonte, hay unas leyes divinas, universales, y son esas leyes a las que hay que obedecer y en favor de las cuales hay que actuar siempre, aún entrando en conflicto con otras. Porque el bien no puede ser lo que una persona quiera o trate de imponer, sino algo universal, aprobado por todo aquél que muestre juicios razonables y, como bien dice Hemón, es bonito aprender del que así se muestre. Hemón ha sido el personaje que más me ha gustado, en particular el diálogo en que se enfrenta a su padre por Antígona, intentando salvar su vida y al mismo tiempo ayudar a su padre a salir de esa obstinación que lo caracteriza por pensar que, al ser la autoridad, puede imponer cualquier orden sin importar lo que se lleve a su paso:
¿Los de tan avanzada edad vamos a dejar enseñarnos ahora a recapacitar a requerimiento de una persona tan jóven? ¿Es que me va a decir una ciudad lo que tengo que decidir? ¿Es que tengo que gobernar a gusto de otro que no sea yo?
Así que, como es de esperar, Creonte no sólo no escucha sus palabras sino que le reprocha el haber perdido su sensatez volviéndose en su contra por una mujer:
¡Infame individuo, mira que subordinarse a una mujer! (...) ¡Escupe a la muchacha ésta como si fuera un enemigo y déjala que despose en el Hades con algún muerto.
Una mujer que, sin embargo, ha sabido sacar lo mejor de él porque, gracias a su sentimiento hacia ella, ha podido enfrentarse a su padre, de manera prudente y sensata, defendiendo lo que el corazón le dictaba que era justo.
Selección de textos de Antígona
Texto original en Perseus: Sophocles, Antigone.
verso 92
ΙΣΜΕΝΗ Ἀρχὴν δὲ θηρᾶν οὐ πρέπει τἀμήχανα.
Y en principio no conviene perseguir lo imposible.
versos 221-2
ΚΡΕΩΝ …ἀλλ’ ὑπ’ ἐλπίδων
ἄνδρας τὸ κέρδος πολλάκις διώλεσεν.
Pero a menudo
el deseo de ganar destruyó a los hombres por sus esperanzas.

vv. 311-2
ΚΡΕΩΝ …καὶ μάθηθ’ ὅτι
οὐκ ἐξ ἅπαντος δεῖ τὸ κερδαίνειν φιλεῖν.
Y aprended que no por cualquier medio es necesario el querer ganar.

vv. 506-7
ΑΝΤΙΓΟΝΗ …Ἀλλ’ ἡ τυραννὶς πολλά τ’ ἄλλ’ εὐδαιμονεῖ
κἄξεστιν αὐτῇ δρᾶν λέγειν θ’ ἃ βούλεται.
Pero, a la tiranía, entre otras muchas cosas, le está permitido
hacer y decir lo que quiere.

verso 543
ΑΝΤΙΓΟΝΗ λόγοις δ’ ἐγὼ φιλοῦσαν οὐ στέργω φίλην.
Yo no quiero una amiga que quiere de palabra.

vv. 651-2
ΚΡΕΩΝ τί γὰρ
γένοιτ’ ἂν ἕλκος μεῖζον ἢ φίλος κακός;
¿Pues acaso existiría una herida mayor que un mal amigo?

verso 723
ΑΙΜΩΝ καὶ τῶν λεγόντων εὖ καλὸν τὸ μανθάνειν.
Y es bueno aprender de los que hablan justamente.

verso 737
ΑΙΜΩΝ Πόλις γὰρ οὐκ ἔσθ’ ἥτις ἀνδρός ἐσθ’ ἑνός.
Pues no hay ciudad que sea de un solo hombre.

vv. 781-90
ΧΟΡΟΣ (Stropha) Ἔρως ἀνίκατε μάχαν,
Ἔρως, ὃς ἐν κτήμασι πίπ-
τεις, ὃς ἐν μαλακαῖς παρει-
αῖς νεάνιδος ἐννυχεύεις,
φοιτᾷς δ’ ὑπερπόντιος ἔν τ’
ἀγρονόμοις αὐλαῖς·
καί σ’ οὔτ’ ἀθανάτων
φύξιμος οὐδεὶς οὔθ’
ἁμερίων ἐπ’ ἀνθρώ-
πων, ὁ δ’ ἔχων μέμηνεν.
CORO:  Eros, invencible en combate,
Eros, que caes sobre los ricos,
tú que pasas la noche en las
suaves mejillas de las doncellas,
y que vas y vienes por el mar
y por las moradas agrestes;
Y no existe ninguno entre
los inmortales capaz de evitarte,
ni de los hombres emíferos;
y el que te tiene está enloquecido.

domingo, 13 de enero de 2008

Ὀδύσσεια | Odisea

por Paola Berné (2º bachillerato)
Personajes
Ulises es el prototipo de héroe prudente. Con ese dominio de sí mismo, sabe siempre que hacer en cada momento y es su prudencia junto a su ingenio la que le impide cometer los errores de sus compañeros durante las aventuras y evitar ser tentado así por el error venciendo a los infortunios. Por otro lado se muestra siempre como jefe ejemplar, pues pese a que debido a la insensatez de éstos se mete en numerosos problemas, piensa antes en la defensa de sus hombres que en sí mismo. En otras ocasiones es también la suerte y la protección de Atenea la que le ayuda a salir airoso, no obstante, sin su astucia, perseverancia y constancia, la ayuda de la diosa sería en vano. Pues hay que destacar de él el empeño que pone en todo momento. Nunca se rinde pese a tener motivos para hacerlo después de tantas desgracias, sin embargo, el sentimiento por su patria (su añorada Ítaca) y el amor por su mujer y su hijo (por quienes el deseo de verlos es cada vez mayor) le impulsa a seguir adelante y luchar contra todo lo que venga.
Telémaco es en mi opinión el más humano. Humano en el sentido de que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas: sus "defectos" (los vemos al inicio de la Odisea cuando aún es un jóven indeciso y no se atreve a hacer frente a la situación que tiene montada en casa por culpa de los pretendientes) y sus virtudes que poco a poco va adquiriendo con su madurez y sus aventuras en busca de su padre que le hacen convertise en un gran hombre que nada tiene que envidiar a Ulises, tan admirado por todos. Así pues, Ulises representaría la perfeccion : es perfecto como héroe (prudente,astuto,inteligente e ingenioso siempre logra salir airoso de todas), perfecto como jefe (piensa antes en la defensa de sus hombres que en la suya propia por ello siempre sale en defensa de éstos pese a que con sus imprudencias retrasan el añorado regreso de Ulises a casa), perfecto como padre y esposo... (aunque lo de la fidelidad sería discutible) y perfecto como hombre en general. Con un hombre así como padre... ¿qué sombra le puede hacer el pobre Telémaco? Bueno pues siendo realista y teniendo en cuenta que en la vida real el hombre perfecto no existe, y descartando por tanto a Ulises que encarna la perfección, Telémaco sería el que realmente más se acerca a ella (maravilloso como hijo, valiente, dispuesto a ayudar siempre a quién lo necesite y sobretodo muy buen chico) y por ello mi preferido. Me hubiera gustado que un personaje como él también hubiera protagonizado alguna historia amorosa a lo largo de sus viajes en los primeros cantos y asi poder conocerlo en su faceta más romántica.
Penélope, prototipo de la fidelidad. Es la fiel esposa de Ulises al cual espera durante diecinueve largos años en los que permanece triste y afligida sin noticias de él, esperando volver a verlo algún día. Entre tanto idea excusas y estratajemas (como la del manto que teje por el día y deshace durante la noche) para demorar cuánto más el tener que elegir casarse con alguno de ellos, confiando en el regreso de su amado esposo. Pero la espera cada vez se alarga más y las groserías y ultimatums de los pretendientes angustian cada vez más a la pobre Penélope, que para colmo vive con la incertidumbre de no saber si su marido pueda estar vivo o muerto. Pese a ello, y con su hijo lejos de ella en busca de su padre, se mantiene firme en su decisión y aguanta rechazándolos uno por uno, manteniéndose fiel a su querido esposo y dando ejemplo de una conducta perfecta, a la altura de un hombre como Ulises.
Eumeo y Filetio son los criados fieles. Pues en ningún momento se vuelven del otro bando, es decir, del de los pretendientes, pese a que sería lo más cómodo y el camino más fácil, pues puede que su antiguo amo no vuelva nunca más y tuvieran que parmenecer el resto de su vida a cargo de Antinoo o alguno de ellos. Son pues el prototipo de lealtad con respecto al resto de criados y criadas traicioneros, que se rinden fácilmente a la voluntad y el mandato de los pretendientes al pensar que Ulises ya no volverá. Eumeo y Filetio, confian en el regreso de Ulises, pues lo admiraban como amo y no conciben la idea de poder tener a ninguno mjor que él dictándoles órdenes. Además, aunque Ulises no volviera, habían visto durante todo este tiempo las injusticias y malas conductas de Antinoo y compañía, y de acuerdo a sus principios morales y al amor y lealtad por su jefe, no podrían aceptar a ninguno de ellos como tal, aunque eso suponga tener que enfrentarlos o buscarse la vida lejos de la casa dónde habían trabajado durante tantos años. Por ello están del lado de Ulises hasta el final y luchan junto a éste y Telémaco sin pensárselo dos veces cuando llega la hora de la venganza contra los pretendientes.
Circe y Calipso tienen un mismo objetivo: retener a Ulises a su lado. No obstante, tienen diferentes sentimientos: una es muy buena y otra muy mala. Circe es la hechicera cruel, se encarga de encantar a los compañeros de Ulises y posteriormente convertirlos en cerdos, pero amenazada por Ulises los vuele al estado humano. Calipso es una hermosa ninfa que se enamora de Ulises y lo retiene durante siete años.
Pretendientes, representarían la maldad humana… frente a Ulises que reuniría todos los buenos valores. Así pues, son prepotentes y arrogantes. Se creen dueños de lo que no les pertecene y abusan de ello. Por otro lado, a Penélope sólo la quieren por su belleza, pero lo que de verdad ansían no es casarse con ella si no apoderarse de todo lo que Ulises ha dejado al marcharse de Ítaca. Son groseros e irrespetuosos, e intentan seducir a Penélope con falsos argumentos y promesas detrás de las que se esconden sus sucios planes. Se hacen fuertes unos a otros, y eso les hace crecerse frente a Telémaco, los criados,etc... dándose aires de poder y superioridad, pero en realidad son cobardes, por eso en cuánto ven que Telémaco se puede convertir en una amenaza para ellos y para sus planes deciden deshacerse de él a cómo de lugar.
Laertes es el anciano padre de Ulises. Que vive retirado en su granja, apartado de la mansión de su hijo, con la que se han hecho en poco tiempo los pretendientes. Es en mi opinión es el personaje, que junto a Penélope, más sufre la larga ausencia de su hijo. Pero éste, ya anciano y sin fuerzas, vive retirado esperando con resignación a la muerte, pues sería la única cura a su angustia y soledad, ya que ha perdido en tanto tiempo de espera la fe en el regreso de su querido hijo.
Odiseo y Nausica
Pese a que Ulises es un hombre maduro, consigue ganarse la voluntad de Nausica desde un primer momento, cuando se conocen y el héroe, con la prudencia que lo caracteriza y sin querer asustarla, sin atreverse a aproximarse a ella, le hace un gesto de súplica deteniéndose a cierta distancia para que ésta lo escuche. Así pues, a Nausica le produce muy buena sensación desde el principio y pienso que sí se "enamora" de él, pues no le importaría tenerlo como esposo. Pero la pobre Nausica no es correspondida por Ulises… quizá la veía demasiado joven y no la podía ver como mujer sino como una niña. Porque ya hemos visto que con sus demás amantes no pone muchos impedimentos en complacer sus deseos. Finalmente Ulises se marcha, y Nausica contempla con tristeza y sin poder hacer nada la decisión de éste, que ya no puede demorar más su estancia en el palacio de su padre y debe volver a casa.
Crítica a la venganza
La venganza contra los pretendientes pone en entredicho el prototipo de humanidad que encarna Ulises, así como su papel de héroe prudente. A mi personalmente me decepciona un poco. Así pues se comporta con demasiada crueldad y violencia cuando mata a los pretendientes y junto a ellos a sus antiguos servidores/as sin remordimiento alguno.
A lo largo de la Odisea, vemos en Ulises la encarnación misma de la humanidad, en el sentido de que reune todas las buenas virtudes (su prudencia, su constancia y capacidad de sacrificio, su dominio de sí mismo y la generosidad con sus sirvientes, su lealtad con sus compañeros y el amor a su tierra y a su familia lo hacen un personaje plenamente humano). Es ese tipo de persona que nadie odiaría al que todos admiran o envidian y que todo el mundo querría tener como amigo o compañero. Sin embargo, a pesar de reunir todas esas virtudes, durante la venganza pierde unas de las más importantes, la compasión y la prudencia. En mi opinión podia haberlos dejado vivir bajo unas condiciones y así su conducta no hubiera dejado de ser ejemplar de acuerdo a todo el relato.